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miércoles, 7 de diciembre de 2011

TEMPORADA DE OSOS


Entré en temporada hace unos meses, es tanto que ya he dejado de preocuparme, ya caigo con estilo y me rio de mis embarradas. La mas profundas han sido las que he hecho laboralmente, pero por ahí hasta hay una de carácter pornográfico que ni a bala comentaré…nada q no se pueda solucionar. Pero…. ¡¡osos monumentales!!!

A lo que adjudico mi buen humor y mi simplicidad al tomar los problemas es que he regresado a hacer deporte. Volví al agua, y aunque en materia de organización es muy duro, me esfuerzo en nadar todos los días, cuando no puedo hacerlo subo la montaña o voy a clases de Pilates. Mi cuerpo cambia y mi cabeza con él. Se que tiendo a hacerme musculosa pero el que me quiera así que me quiera fuerte. Veo con alegría que el cuerpo tiene memoria y que en pocos días mis abdominales vuelven a marcarse, que mis brazos recuperan su firmeza y que el espejo me refleja una imagen de amazona descuidada (tampoco voy a decir otra cosa). Pero lo mejor es lo que pasa con mi cara, sonrío mucho, y me vuelve a enamorar el solo hecho de andar viva y sana.

Pase los últimos meses en la recuperación de la energía, probé con cambios alimenticios, deje el café (y lo volví a retomar), medité, practiqué Chi chun, cambié de vida y de cama. La respuesta era evasiva, aun me daba mucho sueño y ya a las ocho de la noche ya no servía para nada.

Después de pocas semanas a ritmo de atleta mediocre puedo decir que me he recuperado, que por fin me reconozco y no puedo de la dicha. Mi humor puede soportar casi todo, hasta un imbécil rayando mi carro en mis narices. Puedo entender el mundo de manera mas organizada, puedo hacer parte y hacerme a parte con una facilidad casi mágica. Abrí la puerta al amor y aunque con prevenciones, he decidido dejarme llevar hasta donde sea que deba ir con él. Y con él la sensualidad exaltada no me asusta, ando con la satisfacción marcada en la frente.

En consecuencia de ese estado de satisfacción conmigo misma es que le adjudico la valentía con la que me he enfrentado a hacer cosas para las cuales parecía casi tímida (no lo soy, pero ya lo parecía). Y con ellos una avalancha de osos olímpicos. Me he metido a hacer cosas osadas y aunque quedo como una pendeja casi siempre, le he ganado la batalla a mis falsas limitaciones, pues aunque no soy una mamerta ya me conocen en el medio, aunque sea por divertida, (¿o loca?).

Así que después de una época de andar taciturna y con y con miedos irracionales y uno que otro racional, puedo decir que encontré en la osadía el camino de mi vida. De mi se podrá decir de TODO, porque básicamente he sido muchas mujeres, algunas de ellas especialmente equivocadas, pero de lo que nunca volveré a ser tildada es de cobarde. De loca, despistada, demente, ridícula, rara, etc.. ¡¡si!! Pero cobarde ¡¡JAMAS!!

martes, 29 de noviembre de 2011

LA CRISIS SEGUN ALBERT EINSTEIN

No pretendamos que las cosas cambien si siempre hacemos lo mismo”. La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países porque la crisis trae progresos. La creatividad nace de la angustia como el día nace de la noche oscura. Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. Quien supera la crisis se supera a si mismo sin quedar “superado”.

Quien atribuye a la crisis sus fracasos y penurias violenta su propio talento y respeta más a los problemas que a las soluciones. La verdadera crisis es la crisis de la incompetencia. El problema de las personas y los países es la pereza para encontrar las salidas y soluciones. Sin crisis no hay desafíos, sin desafíos la vida es una rutina, una lenta agonía. Sin crisis no hay méritos. Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno, porque sin crisis todo viento es caricia. Hablar de crisis es promoverla, y callar en la crisis es exaltar el conformismo. En vez de esto trabajemos duro. Acabemos de una vez con la única crisis amenazadora que es la tragedia de no querer luchar por superarla.

Albert Einstein

jueves, 5 de agosto de 2010

"LO POCO QUE SE DE LA VIDA"

Hace poco entre a una librería a hacer lo que hago de cuando en cuando, y es escoger nuevos escritores de los que nunca haya oído nada y comprar su obra cumbre, si me gusta le sigo la pista por un tiempo. A veces dicho método resulta en un completo fiasco y me hace quedarme con un solo ejemplar del autor, un poco huérfano, en mi biblioteca. Cada quien tendrá sus métodos para comprar libros, este resulta ser el mío, aunque obvio no excluyo los recomendados, los de prologo interesante o los citados por autores que ya conozco y me gustan. Para comprar libros sobran pretextos, falta a veces dinero.

Me encontraba en dicha labor cuando encontré una portada con un corazón al revés constituido por un escrito que francamente me encantó. Del autor después supe que es un publicista catalán muy recordado en su país por hacer parte de los jurados de “operación triunfo”, ya viéndolo banalmente, también es hasta churro, o ya ni se, la verdad es que los hombres inteligentes o aquellos que lo aparentan muy bien terminan por nublarme el juicio de lo estético. Ya sobre el contenido diré que parece asumir la posición de un hombre mayor, ya que realmente este personaje no alcanza ni la cuarentena y yo la verdad creo que solo un Borges al final de su vida puede hablar de manera tan concluyente sobre la vida. Eso no le quita valor a sus palabras pero si un poco de veracidad, no pasa de ser una suposición o mera corazonada de que eso será lo que dirá cuando esté terminando el camino.

Cuando lo pienso, a mi me encantaría tener un tío que me diera consejos tan atípicos que llamen a la desobediencia. Pero cero, mis tíos aunque con vidas muy atípicas y algunos verdaderos incursores contradicen la tesis de seguir el corazón para donde él te quiera llevar, aun así suelo oír sus consejos pero muy raramente los sigo, yo francamente he llegado a un momento de mi vida en que me he dado cuenta que hago lo que me da la gana sin mucho temor al que dirán (gracias al cielo, en el que tampoco creo, por ser así). Por alguna extraña razón no concibo mi vida sin la pasión que da el hacer las cosas que realmente quiero hacer, menos mal entre ellas no está morirme de hambre porque ahí la cosa andaría jodida, yo en el fondo tengo la absoluta convicción de que las vainas que hacemos con verdadero amor nos darán de comer, y si además se escogió tener placeres como viajar, comprar buenos libros y vivir de tal o cual manera, la pasión irá dando los recursos para hacerlo. Sobre lo anterior puede que me equivoque, y que cuando llegue a determinada edad me dé cuenta del error de meterle más corazón que cerebro que a mis proyectos…el tiempo lo dirá.

Y nada…he aquí el escrito del que hablo en este post.



“Lo poco que sé de la vida está en los libros que nunca leo. Lo poco que sé de la vida está en las líneas que no escribí. Lo poco que sé de la vida se cuenta tomando un café, se entiende tomando una copa y se olvida tomando dos. Que nadie se me emocione ni albergue falsas esperanzas, porque con lo poco que sé de la vida a duras penas se llena un corazón, por pequeño que sea. Sí, sobrino, va por vos.

Empiezo por lo que sé con toda seguridad. Sé que, con suerte, te vas a morir una vez. Así que procura no morirte más veces por el camino. No hay nada peor que esa gente que se va muriendo antes de morirse del todo. Para evitarlo te regalo un método infalible. Ten siempre más proyectos que recuerdos, es la única forma que conozco de mantenerse joven. Olvídate de la patraña esa de ser feliz, ya te puedes dar con un canto en los dientes si llegas a ser el único dueño de tus propias expectativas. Que un euro se ahorra, y un polvo se pierde. Para siempre. Que hay que dedicarse a algo de lo que jamás te quieras jubilar. Por mucho que te cueste pagar las facturas. Por mucho que en las reuniones de antiguos alumnos te miren mal. Es mejor dedicarse toda una vida a algo que te divierte pese a no llegar a fin de mes, que pasarte un solo día trabajando únicamente por dinero.

Entre lo poco que sé de la vida, también te diré que nada de todo esto vale la pena sin alguien que te haga ser incoherente. Ni flores, ni velas, ni luz de la luna. Ése es el verdadero romanticismo. Alguien que llegue, te empuje a hacer cosas de las que jamás te creíste capaz y que arrase de un plumazo con tus principios, tus valores, tus yo nunca, tus yo qué va. Ojalá ames mucho y muy bueno, incluso a riesgo de ser correspondido. Que te despojen de todo, que hagan jirones de tus ganas y que te veas obligado a remendarlas con el hilo de cualquier otra ilusión. Que desees y seas deseado, que se frustren todas tus esperanzas y acabes descubriendo que la única forma de recobrar el primer amor, que es el propio, es en brazos ajenos.

Dos emociones inútiles asociadas al pasado, arrepentimiento y culpa, y una emoción inútil asociada al futuro, la preocupación. Cuanto antes te desprendas de las tres, antes empezarás a apreciar lo único que tienes. Qué más. Ah sí. Sé que al menos un amigo te va a traicionar, otro será traicionado por ti, y que te pongas como te pongas los que no hayas hecho antes de los treinta, ya jamás pasaran de buenos compañeros. Cuenta sólo con los tres principales, porque a partir de ahí, todo es mentira.

Para terminar, y hablado del tema, déjame que te presente a tu mejor enemigo. Se llama miedo. Quédate con su cara porque va a estar jodiéndote de ahora en adelante. Miedo al que dirán. Miedo a perder lo que tienes. Miedo a conseguirlo. Miedo a saber poco de la vida. Miedo a tener razón”.

Risto Mejide

miércoles, 9 de junio de 2010

"AL SOL, UN VIAJE DE IDA Y VUELTA"


Si yo no escribiera mi vida sería mas enredada de lo que es, sería menos acontecida de lo que ha sido, y la gente a mi alrededor huiría despavorida de mi compañía. Es así porque de no escribir, la rabia, la frustración, el amor desbordado, la mala pasión, se quedarían adentro mío haciendo estragos, pudriendo los buenos sentimientos que crecen en la alacena de mis sueños.

Es por lo mismo que estoy en total acuerdo con las personas que dicen que para que una mujer sea interesante para los demás y para ella misma debe encontrar su arte, su forma de desahogo, su mantra sagrado. Pienso en las mujeres que admiro y que han hecho su vida muy a pesar de sí mismas, que han logrado constituir sus existencias independiente de maridos, hijos y demás lastres a los que se le asigna a la vida interior femenina, esas que saben estar solas en compañía, las que emprenden viajes místicos desde su casa. Esas mujeres, pintoras, escritoras, poetisas, músicas, representantes del credo del amor, poco habrían podido interiorizar del mundo sin dicho catalizador.

Pero para todo arte existen bloqueos, estos parecen nacer de muchas partes, a veces estamos sobreestimulados, la cabeza está recibiendo mucha información y no logra enfocarse en una sola tarea, a veces no hay estímulos que logren romper el mutismo, otras donde la mujer se queda estancada en la mitad, donde no hay tristeza ni euforia, donde se pierde el tiempo sin saber qué se siente, el eterno estado de la nada, estancados en rutinas. Yo creo que esta último estado es el más dañino de todos, es en el que muchos caemos, en el estancamiento de la costumbre, viviendo debajo del dedo que espicha pero creyendo que estamos bien porque la casa es bonita, porque las flores en nuestro jardín florecen, porque hay comida y agua al alcance de la mano, esa conformidad de tener lo necesario y no lo extraordinario manda al sótano de nuestra casa espiritual, al arte.

Días de bloqueo, semanas y años al final secan nuestro río mítico y nos hacen dudar de nuestras capacidades, nuestro desempeño fuera de la comodidad de ciertos nidos. Pero el viento huracanado de las decisiones bien tomadas hace renacer la corriente. La maternidad puede hacer que esos diques en que nos hemos estancado revienten por acción del Tsunami del alma recién liberada, también la muerte o la cercanía a ella; yo conozco un par de personajes por ahí, que al sentir los pasos de la parca a sus espaldas deciden liberarse de cadenas y lanzarse a la vida de manera pasional o contemplativa, la vida basada en el hedonismo, la llaman. Yo por mi parte no tengo nada en contra de hacer de nuestra vida un culto a Baco, pero el hedonismo por el hedonismo tampoco me parece la solución. Y por ahí derecho esa vida ya tan meditada y contemplativa, me apaga la fogata.

Yo aun ando buscando el grito herido en la noche calma, porque aun no se apacigua mi alma, yo que vengo de estar dormida, cansada de sentirme cansada, vengo buscando el renacer del arte, el desentumecimiento, el regreso a mi “Tara”, las pasiones del mar, los delfines, las montañas, los cánticos de otras mujeres sabias, la maternidad, la leche, las estrellas, el amor, y al final las letras, que fluyen al dejar fluir lo antes estancado.

Sin dejar de ser intrépida, sin dormirme de nuevo, voy buscando el equilibrio, voy aprendiendo a retirar la mano del fuego antes de que éste me queme, a sacar a los que quiero de los lugares donde sé su alma podría salir lastimada, voy tomando riesgos más meditados, midiendo cuanta energía debo dedicar a cada tarea, retomandome, envolviéndome en mi pasión, despertando y también estrellándome una que otra vez con algunas piedra. Porque cuando se libera la fiera interior se vuelve al mundo tal vez muy intensos, como toros recién liberados para la corrida, estamos ávidos de aire, de comida espiritual, y de sangre. Y es ahí que algunos caemos en errores, ya que aunque nosotros estuviéramos perdidos, mucha agua corrió bajo el puente, no podemos estar esperando que el mundo esté preparado para nuestra llegada, tampoco podemos pretender que ciertos planetas abandonen su órbita porque nosotros llegamos a proponer una nueva, hay que aprender a caminar de nuevo, hay que regresar a la familia, a los amigos, a los viajes espirituales y al sol.
Y es por eso en las mañanas saludaré al sol, le pediré que cada día me de la luz que necesitan mis pasos, que me traiga y me lleve a diario en un viaje de ida y vuelta a él.

lunes, 7 de junio de 2010

"EPIFANÍAS"

Este fin de semana me reuní con mujeres en torno a la vida y la maternidad, fue sin querer queriendo, son de esas reuniones que iluminan el mundo intuitivo y se celebran en torno a los presentimientos y el fuego de los oráculos.

La que ovulan, las que paren, las que se embarazan, el mundo que gira en torno al mundo femenino, hablamos como sobre los sueños que habíamos tenido y logramos gracias a ellos algunas epifanías, algunas de ellas dolorosas y desconcertantes, pero al final, las manos de las demás mujeres sostienen y te hacen ver lo conveniente de ciertos dolores, heridas con callito y una que otra cicatriz reincidente. El mundo masculino afuera, despedidas obligarías, bienvenidas a medias, y los inéditos, a todos se les desea suerte y gratitud en su caminar.

Mujeres fuertes, que aprendieron a andar solas sin dejar de buscar la compañía, mujeres que no aceptan la soledad de a dos, mujeres que tienen claro como quieren correr, con quien quieren correr y saben en qué huecos no se van a volver a meter. Interpretando sus sueños, reconociendo en ellas mismas las señales de lo obvio y también de lo oculto y lo mentiroso. Intuición que se despierta en la medida que nos hacemos dueñas de nuestro caminar, porque ya no hay otra forma de hacer las cosa, el viento no se lleva todos los dolores, el agua no fluye dentro de todos, a veces el río esta por secarse y solo las manos expertas de otras mujeres nos rescatan del abismo, cuidándonos, para no reventar como olas ante los mismos acantilados.

Saco de esta reunión la energía renovada, me he dado cuenta de unos cuantos errores que evité solo por un pelo, esquivé una que otra bala, quieta en primera, es hora de contemplar, tanta actividad demostró que perdí cierta practica, pero al final solo hay que reírse, nada del otro mundo se ha perdido. El mundo y sus aventuras se me antoja placentero, cosas que escribir, más mujeres por conocer y planes a corto y mediano plazo, reconocer en mí la música, volver al piano. Saco la claridad para interpretar señales, preguntas tardías que eran las respuestas más obvias. Después de lo vivido no se puede esperar más, se ve el futuro sin temor, porque ya se sabe que es casi seguro y que no lo es, ya a estas alturas con el tercer ojo encendido se presienten desde lejos los dolores y desconciertos. Todas las mujeres que ese día compartimos tenemos grandes cambios adelante, todas estaremos en otras partes a la vuelta de la hoja, todas más cerca de nuestra naturaleza, aprendiendo a correr juntas, solas, en compañía, aprendiendo a correr con lobos.

BIENVENIDA!!!!

martes, 1 de junio de 2010

"RENCARNANDO"

"La muerte me ronda, pero no de manera premonitoria ni aterradora, ella me envuelve con su idea de renovación, se celebra como las calaveras de azúcar mexicanas, de manera dulce. La muerte me habla de nuevos amaneceres pálidos y fríos, de esos que alumbran los cuerpos de los amantes furtivos, es el tipo de muerte que trae vida, el cambio de una estación a otra, el fin del invierno que trae consigo los primero capullos de la primavera. Es la muerte que nace de la vida misma, que muestra ciclos y me recuerda la importancia de estar bien conmigo, de cumplir conmigo, de estar donde quiero y con quien quiero estar, porque el tiempo aquí no es eterno, porque para ser felices los días están contados, y para enseñar a ser feliz a tus ojos debo saber más, trabajar más, estudiar más, leer más, escribir más, pero sobre todo, sonreír, volar , nadar y amar más."

Hace unos días, alguien que quiero mucho, cuestiono la hipótesis de mi madre sobre el ciclo biológico de la vida, los huesos que se vuelven polvo y la carne que se hace sustrato de la tierra que alimenta la zanahoria y el conejo de mis pesadillas. Dicha discusión se me quedó revoloteando en la cabeza y unido a algunos hechos que he vivido en los últimos días, hizo renacer ciertas dudas sobre la muerte, comencé a cuestionarme sobre el porque creo en las cosas en que creo. Volví a pensar en la reencarnación y como saber de ella me salvo de la depresión al perder a mi madre, busque las razones por las que racionalice tan linda forma de ver el fin.


Recordé que en su momento no podía comprender porque la gente parecía empeñarle la felicidad al futuro, porque siempre se postergaban los sueños, y es que tenemos la tendencia a pensar que podremos esperar a mañana para nadar con esas ballenas, para subir esa montaña, para leer ese libro, para probar esa piel,... tenemos la tendencia a pensar que el mundo estará ahí para cuando podamos recorrerlo. Posiblemente pensemos asi porque cuando somos niños se nos enseña a asumir responsabilidades, a hacer las cosas bien, a luchar contra la mediocridad a trabajar duro para merecer algún día la felicidad. Son pocas las familias que enseñan a no ser mediocres con el alma, se juzga mal al que busca la felicidad por encima de todo.


Se nos dice que debemos "sacrificarnos" por los hijos, y así mismo les enseñamos a ellos a posponerse, a priorizar, a anteponer terrenalidades por encima de espiritualides, si se nos enseñara a ser felices y a pensar en los recursos tan solo como aditamentos de los sueños, la humanidad seria distinta, seria más bello estar vivo y daría menos miedo estar muerto.


Es por lo anterior que me negué a la tesis de una segunda, tercera o cuarta oportunidad, creía que si me aferraba al concepto de una sola vida, asumiría de manera más responsable la misma, le dí paso a la ciencia negándole la oportunidad al mundo mágico, deje mi alma atada al mundo de lo racional y lo explicable. Y ultimamente me doy cuenta que una idea no va en contravía de la otra, no importa si esta es la ultima opción o si hay más de una, si partimos del respeto a la vida, nos respetaremos a nosotros mismos, si nos respetamos aprendemos a hacernos felices y si somos felices enseñamos a los que nos rodean a buscar su propia felicidad, cuidándome cuido al mundo.


Y entre más lo pienso, más me gusta lo que no puedo explicar, la magia, la vida después de esta vida y los extraños encuentros, entre más creo, más me cuadran las cosas que ahora vivo. Tengo una amiga que dice que todos venimos a esta vida en racimos, que nacemos y morimos buscándonos, olfateandonos de vida en vida, y que el truco para creerlo es no pensar el tiempo de manera lineal sino de forma caótica y desordenada. Entonces, cuando nos llega la muerte no es un "hasta nunca", es un "nos buscamos en la próxima"...


Y estoy por creer que mi amiga tiene toda la razón, y que a veces de golpe, con un sólo cruzar de las miradas nos reconocemos y las palabras se nos quedan cortas, nos miramos con ansias de entrar y acariciar el alma del antes perdido, mano al pecho en búsqueda del nuevo latido, del nuevo cuerpo, los nuevos puntos de presión, la nueva risa que iluminará nuestra vida, la nueva voz con que nos contaremos sobre los caminos recorridos mientras nos encontrábamos, los océanos nadados, las guerras peleadas, las ganadas y las perdidas, cicatrices y aprendizajes.

Y es así que comienzo a creer de nuevo en la magia, y es que, desde el día que mi hijo me miró a los ojos, lo supe, porque fue ahí cuando sentí ese extraño alivio de haberle encontrado, supe que le conocía de antes, tengo además, la certeza que a través de su nacimiento me reencontraré con mi manada, ya tengo algunos indicios de que así será.
En las noches duermo abrazada a él, y en vez de sentirme abrumada por las responsabilidades que se me vienen, siento que por él puedo disfrutar mi vida, que cumplí con el deber cósmico de traerlo de vuelta y que ahora es tiempo de pasarla bien, al mirarlo siento que mi alma se despereza y se quita las telarañas, que ahora mi responsabilidad se centra en estar feliz y hacerle feliz, dejando fluir el río que de mi nace, descontaminandome, liberándome de dramas, mostrándole lo que significa dar el amor por el amor, la libertad por la libertad, y como diría el Che, dando la vida por la vida misma.

martes, 9 de marzo de 2010

MINUTOS PREVIOS AL BIG BANG

Nadie sabe a ciencia cierta que carajos fue lo que paso antes del gran estallido, existe una teoría que habla de la agrupación silenciosa de grandes cantidades de energía que generó tal grado de compactación que explotó vomitando el espacio con tal fuerza que aun ahora sigue expandiéndose.

Y antes de eso, alrededor de esa gran masa energética…la nada, la infinita nada. Tampoco nadie sabe con precisión que es la nada, porque él solo imaginarla la llena de cosas, pero se supondría que está llena de calma, la infinita quietud, con energía flotante buscando reagruparse.

Yo también llevo meses reagrupando quien fui, estoy recogiendo pequeñas partículas de mi pasado que se expandieron durante los años en que perdí conexión conmigo misma. Viaje a Barcelona en búsqueda de los fragmentos olvidados de mi niñez y no pude sentirme más conmocionada con lo que encontré, el testimonio libre de prejuicios que me hablaba de un ser lleno de energía que se comía el mundo con benigna curiosidad. Pero pasaron muchas estaciones y cambios de continente, de ella, solo quedo una cascara que perdió en alguna parte la capacidad de hacer grandes cambios.

Viaje a mi adolescencia buscando el testimonio de mi amor y compañero fiel de aquellas aventuras, para su encuentro también debí tomar un avión. Atesoro los momentos que me regaló para hablarme de aquella persona que tantas veces le partió el corazón y se lo volvió a coser en una afanada necesidad de experimentar gran cantidad de cosas al mismo tiempo. Le pregunté si alguna vez le pareció que fui muy pasiva, pero me describió al contrario, pensaba que yo llevaba el afán metido en las venas, no tenia paz, si leía un libro pensaba en cómo conseguir el próximo, si hacia un viaje quería planear el que le seguía, vivía buscando algo, decía él, -se te había perdido algo y no dormías esperando encontrarlo-.

Me reagrupo, uno los fragmentos de cuando hace 10 años decidí cambiar de vida, lo que no entiendo es cómo pude cambiar tanto, sin vínculos con mi pasado una nueva yo surgió dejando atrás tanto lo bueno como lo malo. Me calme, aun más de lo necesario y aun hoy no sé si encontré lo que estaba buscando o me caí en una trampa de conejos de donde aun no he podido escapar. Mis pasiones quedaron en una caja que como la de Pandora están esperando su turno para retornar a mí.

Me reagrupo y descubro que soy un planeta orbitando alrededor de un sol equivocado, le rece al Dios incorrecto. No pude decidirme a decir que estaba mamada de las cosas que ya estoy mamada y esperando por cosas que no ocurren nunca. Pero cambiar la rotación de un planeta necesita una gran cantidad de energía, se necesita de un gran golpe cósmico o de una gran explosión interior que te permita mover el eje y escapar de la traidora gravedad de un sol que no fue hecho para ti.

Será entonces otra gran explosión la que me mande a orbitar en otro cielo, espero con tensa calma mi próximo Big Bang, con la esperanza que cuanto he recolectado de mi vida pasada se quede conmigo y haga de la próxima reagrupación una tarea más sencilla. Voy de a poco encontrándole el sentido a tanto silencio. Miro mi estomago y siento moverse en él la esperanza de hacer las cosas bien, de concluir las tareas que deje pendiente para cuando fuera feliz. Cuento las semanas que faltan para escapar propulsada por tu amor a una nueva constelación.

Entro así, en los minutos previos al Big Bang…

jueves, 17 de septiembre de 2009

"LA VIDA ES UNA TÓMBOLA"



Tengo una foto de un detalle de un cuadro de mi mamá donde se lee tan sugestiva frase. También es una canción, más bien fea, pero bastante cierta.

La vida es una tómbola, una lotería donde a veces ganas y a veces pierdes, o ganas perdiendo o pierdes obteniendo una gran ganancia. Total hoy estas aquí, con tus cosas más o menos cuadradas y mañana estás allá, sin tener nada claro en el panorama.

Así y todo, mi vida ha sido más entretenida de lo que yo misma suelo aceptar, eso sí, con muy pocas certezas y aburrida también, de no tenerlas. La gente a mi lado va y viene, y ante eso, yo aprendí a anticiparme a las despedidas diciendo adiós antes que nadie.

Es una vida sin anclas, aferrada a puertos en los que mi tiempo ya se fue. Atascada por mis propios temores, sin sentimientos reales que me unan al suelo….en el cielo se vive mejor.

Y ahora, esta tómbola da un increíble giro y cambia toda la escenografía, hace nacer en mí lo que había estado buscando en el aire. Sin más puerto que mi propia alma, siento que me lleno de una pasión que hace nacer el sol a mi lado de la cama. Mi ancla se está formando de un amor verdadero y eterno, con hilos mágicos que nacen desde mis entrañas.

Me preparo así a construir un pequeño refugio para que tú amor crezca. Será así para que yo misma vuelva a renacer en el, muy lejos del desamor y los puertos donde no me esperan. Tú y yo aprenderemos a volar juntos, prometo que te hare sonreír y te enseñaré lo poco que se, a cambio, tú me enseñaras a vivir en esta tierra. Juntos caminaremos aprendiendo el uno del otro, siempre a la misma altura, pues me canse de tener “maestros” y ser súbdita.

Yo solo espero que sea tu risa y no ninguna otra, la que selle los huequitos que tantas despedidas han ido dejando, yo solo espero que tus ojos nunca hieran, yo solo espero que tu alma sea tan trasparente y limpia como yo creo, y que el ruido del mundo nunca perturbe tus sueños. Espero que me quieras tanto como yo planeo quererte, y que esta tómbola que nos toco vivir, sólo nos arranque lagrimas de felicidad.

viernes, 26 de junio de 2009

"COSAS QUE ENCIENDEN MI ALMA"

Hoy fui a un concierto de piano que despertó dragones en mi alma, fue como si de repente el arte de esas notas entrara en mi sangre y comenzara a despertar cosas que tenían siglos dormidas.
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Miré con atención sus manos. Me perdí en la precisión y en la increíble armonía de sus movimientos, parecía que de repente mil luciérnagas se desprendieran con el tocar de cada acorde y acariciaran una herida muy profunda. Me enterneció sobremanera las ganas con que un piano desea ser tocado con amor, pareciendo un fiel amante en la siempre espera de unas manos virtuosas que lo hagan vivir.
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Soñé despierta, soñé una vida con más acordes, más pianos y manos mágicas. La música apaciguó mi rabia, me mostró lo equivocado de algunos caminos en que me encontré estacada, y de repente ahí estaba, una sensación a la cual, al fin, pude ponerle nombre.
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Para cuando el concierto terminó sentí sin dudas que el alma de Antonio le había hablando a la mía, para cuando las luces de la sala se encendieron le agradecí su compañía. Porque no hace falta creer en una vida después de la muerte, hay cosas que perduran y trascienden a las despedidas. La muerte, los adioses, la gente que va y viene, todos aquello que marca un final, necesariamente señala un renacimiento.
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A dos años de tu muerte, no dejas de sorprenderme. Llenaste una sala de conciertos, y cada uno de los invitados te sintió a su lado. Esta noche cada uno se llevó un poco de música en su corazón, le regalaste una pequeña parte de luz, un poco de esclarecimiento, un tris de verdad.

viernes, 15 de mayo de 2009

"DE LA TESIS Y OTROS DEMONIOS"

Obedeceré… seré buena y me concentraré en mi prioridad, por eso cerrare este espacio usado a veces para evitar el estancamiento que me produce la hoja en blanco de mi computador.

Tranquilo blog, será durante poco tiempo, prometo volver a ti cuando cierre este capítulo.

Nos vemos pronto, te extrañaré…besos!!!

lunes, 11 de mayo de 2009

"AMOR LÍQUIDO"

A petición de una amiga voy a ser más extensa en lo que quise decir cuando, en un post anterior, hablé sobre el “amor líquido”. Por supuesto el término no es mío, le pertenece a Zygmunt Bauman, de su libro “Amor líquido”, que también complementé de otro libro suyo, llamado la “Vida líquida”, con los dos y mis propias experiencias, al fin pude hacerme mí propia idea mental sobre el término que aquí aspiro a explicar.

Para comenzar, la idea parte del modernismo cuyas características han venido cambiando hasta la forma como nos relacionamos, o más bien, esta época ha venido licuando los lazos sociales, es así, porque este modelo va en contra de la seguridad afectiva de los humanos, este mundo que requiere de contantes cambios y adaptaciones nos obliga a vivir en la penumbra de las necesidades nunca satisfechas.

En el libro hay una comparación con un pasado no tan remoto de cuando los vínculos eran adquiridos por consanguinidad, en este mundo modernos los vínculos dependen de nuestra capacidad adquirida de entrar en los espacios más apetecidos de la sociedad, puede que ayude el ambiente en que te mueves pero también es cierto que este debe estar alimentado por tu propia capacidad de adaptación. En síntesis, nacemos sueltos y debemos buscar conectarnos, por lo mismo estos vínculos no tienen garantía de duración, nada lo tiene, pero nos unimos con eslabones un tanto abiertos para una fácil huida en caso que las condiciones cambien, ya que ésta es una de las pocas garantías que la “modernidad liquida” nos da, y es que el piso de cuando en cuando se nos moverá.

Esa es la esencia del “amor liquido”, marcado por la inseguridad y la fragilidad. El eterno deseo de conectarnos y formar lazos, pero al mismo tiempo dejando los nudos flojos, preparados para la eterna huida. Queremos la seguridad que nos brinda un “para siempre”, pero al mismo tiempo le tememos, y este temor nace de una paradoja, queremos ser libres para tener la libertad de movernos y “relacionarnos”, cuando encontramos dicha relación la saboteamos con el fin de seguir buscando “relaciones”. Ansiamos la estabilidad, pero la masacramos una vez encontrada.

Lo anterior me recuerda a un término muy Colombiano: el “arrocito en bajo”, éste es a mí entender, un síntoma muy propio de la modernidad. Si estamos en una relación dejamos el nudo flojo manteniendo las opciones abiertas. Dichas opciones son alimentadas de diferentes maneras, una podría ser cuando, por ejemplo, en una reunión nos preguntan por nuestras parejas y contestamos con evasivas: “estamos bien…pero”.
Los peros pueden ser muy variados, pueden ir de: por ahora estamos viendo a ver cómo nos va, o ella o él quiere cosas que yo no quiero, o se ha venido engordando con los años, o el trabajo nos tiene muy distanciados, etc. El objetivo de hablar sobre dichos peros es dejar la cadena que te une con tu pareja un tanto abierta, todo por si “algo ocurre”. Son pocos los que suelen responder: estamos divinamente, nos amamos como locos, o siempre estaremos juntos. De hecho cuando alguien responde una cosa así solemos pensar: éste es mucho petardo, o que ser más iluso. Y es asi porque somos hijos de la modernidad…como negarlo, las expresiones de amor explicito nos parecen de lo más cursi y un tanto falsas.

Y así las cosas, el posmodernismo no ayuda. Podemos guardar contactos en msn o facebook, o cualquiera de las redes de amigos de ahora, e ir catalogando los “tal vez” o los “por si todo falla”, la idea central en nunca quedarse sin recursos, lo he dicho antes, somos fácilmente reemplazables y no siempre reciclables, pasamos de ser únicos e irrepetibles a ser un fordismo más.

Pero no nos confundamos, las relaciones son ahora más que nunca, “el tema”, como las noticias de asesinatos macabros, nos atraen y nos repelen al mismo tiempo. No importa el riesgo que conlleven, la construcción de cadenas y eslabones, son de los únicos juegos que vale la pena jugar. Pero cuando por casualidad el amor logra llegar a su meta, solemos quedarnos pasmados. Y yo no podría explicarlo más claramente que un fragmento del citado libro:

“[La aten­ción humana tiende a concentrarse actualmente en la satisfacción que se espera de las relaciones, precisamente porque no han resulta­do plena y verdaderamente satisfactorias; y si son satisfactorias, el precio de la satisfacción que producen suele considerarse excesivo e inaceptable. En su famoso experimento, Miller y Dollard observa­ron que sus ratas de laboratorio alcanzaban un pico de conmoción y agitación cuando “la adiance igualaba la abiance”, es decir, cuando la amenaza de una descarga eléctrica y la promesa de una comida apetitosa estaban perfectamente equilibradas…] [Su grado de complejidad es tan denso, impenetrable y enigmático que un individuo rara vez logra descifrarlo y desentrañarlo por sí solo. La agitación de las ra­tas de Miller y Dollard casi siempre se diluía en la inacción. La in­capacidad de elegir entre atracción y repulsión, entre esperanza y temor, desembocaba en la imposibilidad de actuar. A diferencia de las ratas, los seres humanos que se encuentran en circunstancias se­mejantes pueden recurrir al auxilio de expertos consultores que ofrecen sus servicios a cambio de honorarios. Lo que esperan escu­char de boca de ellos es cómo lograr la cuadratura del círculo: có­mo comerse la torta y conservarla al mismo tiempo, cómo degustar las dulces delicias de las relaciones evitando los bocados más amar­gos y menos tiernos; cómo lograr que la relación les confiera poder sin que la dependencia los debilite, que los habilite sin condicio­narlos, que los haga sentir plenos sin sobrecargarlos…]”

Sin palabras, francamente no hay mucho más que decir al respecto, mí propia carrera entra acá en entre dicho, ya que Zygmunt Bauman, apunta a que no podemos hacer de un círculo un cuadrado , afirma que nunca habrá forma de ser sujetos modernos sin sentirnos desencantados a cada esquina del camino. Debo decir por amor a lo que hago que siempre podremos vivir de la forma que queramos vivir aceptando de lleno lo que realmente somos, podemos llegar a ser patos entre cisnes, siempre y cuando aceptemos y apreciemos nuestra condición de patos, para lograr dicha aceptación más que “ajuste” a veces hace falta un “consejero” (flores para mí, obvio).

Por otro lado Bauman, habla del cambio de relaciones a conexiones, cuya diferencia en que las relaciones son de origen más “solido” y las conexiones se asemejan más a las “relaciones virtuales” a cuales: “uno siempre les podrá oprimir la tecla ‘delete’”. Esto es inevitable, inmersos en la modernidad creemos en la promesa de relaciones cada vez más gratificantes y satisfactorias, relaciones de fácil acceso y de fácil salida, en resumen, muchas relaciones a bajo costo emocional. Para lo anterior cito de nuevo.

“Tal como señaló Ralph Waldo Emerson, cuando uno patina so­bre hielo fino, la salvación es la velocidad. Cuando la calidad no nos da sostén, tendemos a buscar remedio en la cantidad. Si el “compromiso no tiene sentido” y las relaciones ya no son confia­bles y difícilmente duren, nos inclinamos a cambiar la pareja por las redes. Sin embargo, una vez que alguien lo ha hecho, sentar ca­beza se vuelve aún más difícil (y desalentador) que antes —ya que ahora carece de las habilidades que podrían hacer que la cosa fun­cionara-. Seguir en movimiento, antes un privilegio y un logro, se convierte ahora en obligación. Mantener la velocidad, antes una aventura gozosa, se convierte en un deber agotador. Y sobre todo, la fea incertidumbre y la insoportable confusión que supuestamente la velocidad ahuyentaría, aún siguen allí. La facilidad que ofre­cen el descompromiso y la ruptura a voluntad no reducen los ries­gos, sino que tan sólo los distribuyen, junto con las angustias que generan, de manera diferente.”

Y bien, creo que todos tenemos más de un amigo o amiga en que podríamos ver alguno, sino todos los síntomas, de poseer el tipo de “amor líquido” acá nombrado. Son esos seres que no saben lo que quieren, que se debaten entre el amor y la huida, que nunca aceptan sentir cosas profundas por sus parejas, que cuando salen si ellas parecen animales en celo, lo que yo junto con mis amigas llamamos vulgarmente, andar con el “radar prendido”. Y más aun, creo que todos alguna vez en nuestras relaciones hemos caído en ello, si nos dan motivos para desconfiar podemos rápidamente hacer uso de los diferentes recursos del posmodernismo para combatir, mitigar o abolir el dolor. Porque lo malo en este mundo no es terminar una relación, lo malo no es sufrir, lo malo es quedarse sin recursos para superarlo.

En fin amiga, este tema es largo y espinoso, yo espero habértelo aclarado un poco…o complicado, no sé. Lo que sí sé, es que es divertidísimo observar como el modernismo penetro en todas las esferas de nuestra vida, como transformo la visión y la sensación de las cosas, como nos puso a luchar con el reloj, a competir con nuestros iguales y a correr como locos para alcanzar la meta, pero…¿Cuál es la meta entonces?...baaaaa de eso hablaremos luego.

miércoles, 6 de mayo de 2009

"UN AMOR POSMODERNO"


[Reafirma su compromiso con su primer amor; sin embargo, como él mismo dice, teme que “no sepa un día que voy a amar al siguiente”. Anhela desesperadamente algo solido a lo que asirse, pero “sólo veo fantasmas que hieren mi vista, desaparecen en cuanto trato de atraparlos”.][Es la atmosfera en la que nace la sensibilidad moderna].
Del libro “La nueva Eloísa” de Rousseau, citado por Marshall Berman en “Todo lo solido se desvanece en aire”.

Vivimos inmersos en el modernismo. De nuestros cuerpos salen invisibles hilos que nos mantienen unidos con el mundo: nuestros celulares son dispositivos por donde podemos hacer casi de todo, ahora tenemos computadoras de bolsillo y ya podemos instalarnos de manera subcutánea un chip con la información de nuestra tarjeta de crédito (no es chiste, lo juro, lo vi en CSI). Esta época permitió que fueran los hijos los que enseñaran a los padres como usar los diferentes artefactos; la modernidad ha cambiado uno que otro rol. Por ejemplo, en el mundo laboral la experiencia dejó de ser bien paga y fue remplazada por el joven bien titulado, mano de obra barata, eficiente y también, de cierta forma, desechable. Se cambió al artesano que dedicaba buena parte de su tiempo a elaborar un mueble para toda la vida por unos de fácil y rápido ensamblaje, pasamos de un mundo dedicado y lento a uno acelerado y eficiente. Ya lo decía Marshall Berman en su espectacular libro: nada escapa a ésta revolución, ni siquiera el amor.

Hablando de eso, hace poco asistí a la cátedra de un psicoanalista llamado Luis Fernando Ordúz. En ella se trataron temas de modernidad y posmodernidad, entendida esta última como el proceso que ha tenido el mundo después de los 70´s y aun un poco más allá con el nacimiento del internet y las formas de difusión de información que ya conocemos. Estos detalles han enmarcado al mundo en una velocidad difícil de mantener. Lo que hoy era mañana no se sabe, lo que hoy se quería mañana será obsoleto, lo que hoy desees con ansias mañana te estorbará. Y fue lo anterior, lo que me recordó un amor posmodernista que nació, creció y murió ante mis ojos, un amor intenso que no supo sobrevivir al mes, una curiosa mariposa, bella y efímera.

Dicha historia comenzó cuando mi amiga lo vio por primera vez, creyó ver en sus ojos algo especial, le pareció que había magia en la manera como lo conoció pero la única magia que hubo en ese encuentro fue la que ella quiso ver. Gracias a los artefactos de la tecnología lograron continuar su comunicación, primero se ubicaron por facebook, luego el amor pareció crecer vía msn, se dijeron las primeras cosas bonitas escritas con las típicas contracciones que disimulan la mala ortografía y para cuando se vieron ya se habían dicho de más. La siguiente semana ya habían compartido secretos y noches, celos e intrigas. Desgraciadamente también compartieron información que no se debía. El msn con sus conversaciones guardadas y un tris de imprudencia les permitió saber que pensaban el uno del otro. Parte de la magia había sido cortada de un solo click, luego de eso, el error de la intensidad.

A ella le pareció que sus ojos no le mentían cuando él le dijo que quería estar siempre a su lado, que tanto tiempo juntos no lo aburría, ella creyó en su guión porque jamás se atrevió a dudar de sus intenciones. Entonces ella quiso jugar a lo mismo pero cayeron en un eterno malentendido, él la llamó intensa y respondió a eso como sabia, o como ya lo había hecho antes, sencillamente dio un paso atrás. Ella, al sentir su desaceleración dio un paso adelante, él dos atrás, media vuelta y siguió su camino, todo sin muchas explicaciones.

Ante la huida ella no supo reaccionar. Es ahí cuando las amigas intervienen, le agarran las manos para que no lo destroce a llamadas, decomisan computador para evitar mails indeseables y en la medida de lo posible la distraen. Pero todas lo sabemos imposible, el asunto es puro maquillaje, es un respaldo imaginario que no evita que el que la quiera cagar la cague con toda. Pero es un símbolo, un rito, que le demostró que no estaba sola.

Calculo que el dolor que ella sintió partió de dos partes, uno, de una ilusión abortada, y otra, de un orgullo herido de muerte. Desde donde fuera fue, lejos, lo más profundo de dicha “relación”. La pregunta más interesante debe ser sobre lo que le pudo haber pasado a él, para lo que hay varias teorías. Algunos dicen que se asustó, otros que se desencantó, otros que es muy jodido y no quería más intensas en su vida, etc. Lo que supongo es que él tampoco sabe lo que ocurrió. Para mí que él fue la víctima de un amor “líquido”. Seguro él no mintió, solo hizo lo que sabía hacer, sintió en profundidad por 15 días, más que suficiente para este mundo afanado. Tal como lo decía Ordúz en su cátedra el amor de antes se asemejaba a la novela “La María” de Jorge Isaacs, donde se muestra un amor que se cultivaba durante toda la vida, un amor paciente y lento y caricaturizando la situación el amor de hoy sería como el “9 semanas y ½”: intenso y efímero, si en estas nueve semanas no has soltado todo, estas out.

Como en la modernidad el amor se construye en el aire y se destruye en el eterno espíritu del modernismo, es como un lego que se busca armar a punta de crisis. El amor posmoderno también busca romper lo solido. Se está reinventando, construyendo su propio Big Bang en búsqueda de su explosión y expansión.

El amor de hoy está mutando y nosotros, en el medio, no sabemos si estamos allá ni acá. Aun esta generación se debate entre las tradiciones y ritos de nuestros padres y las nuevas tradiciones y ritos que nos marca el posmodernismo. No sabemos si conservar los viejos adagios que rezan casarse, reproducirse y morir, modelo sin duda robado de la biología básica, o, por el contrario, romper esquemas, vivir con quien queramos y a su forma hacerlo todo al revés, amoldarnos al amor que rompe, se desase y se reinventa, se arma y se vuelve a quebrar. Sostenemos en nuestros hombros el pasado pero ya hemos dado un paso inevitable hacia el futuro.

Pero nada, volviendo a este amor posmodernos al cual me refería, hay que aceptar que hay un poco de cretinos y mentirosos en todos nosotros, mujeres u hombre, todos podemos en cierto momento sacar a relucir los aspectos más espinosos e hirientes de nuestro tiempo, podemos engañar de manera meticulosa, o sin intención, el punto es ver si funcionará. Mentimos y enterramos las uñas antes de saber siquiera lo que sentimos, hasta llegamos a compartirnos entre varios amores a ver cuál de ellos toca fibras más profundas, todo por ganarle un minuto al que nos pisa los talones. Corremos desaforadamente en búsqueda de un complemento que nos permita vivir plenamente el imaginario de amor prometido.


¿¿EL AMOR PROMETIDO??…¡¡¡JODER!!!... EL AMOR POSMODERNO

miércoles, 29 de abril de 2009

LA RELIGIÓN, ¿LA SALVACIÓN?

Sin duda el miedo es bastante útil para controlar, pero no es eterno, el miedo es como toda planta, primero ha de ser sembrado y luego alimentado, necesita su propia dosis de luz, agua y “fe”.


Hace poco, mientras veía el documental de Richard Dawkins "The Root of All Evil" no pude más que sentirme identificada en muchos aspectos que ahí se nombran, tal vez lo que más llamó mi atención fue el hecho de verme como una de las personas que crecieron sin religión, es más, fue su carencia la que dominó las pesadillas de niñez, la ciencia a muy tierna edad puede ser igualmente aterradora, algo que sé, porque hace parte de mi propia historia.

Pasé mi infancia resguardada de toda influencia religiosa, o lo más posible, vivía en Barcelona y aunque España es un país de bases católicas muy fuertes, la doctrina religiosa no es permitida en los colegios públicos, en mi casa, mi madre pertenecía al más radical de los ateísmos, o sea que sencillamente para ella no existía religión, ni la criticaba, ni la practicaba.

Regresamos a Colombia para cuando yo rondaba los 10 años, parece ser que ese fue mi propio punto de no retorno. Y es así que al llegar acá me encontré por primera vez ante la enorme Biblia de mi abuela y su aun más enorme rosario adornando la cabecera de su cama, así mismo, entré a un colegio donde por primera vez conocí las enseñanzas del catolicismo, pero ya no había forma, como lo dije antes ya había pasado mi punto de no retorno y no me pude comer el cuento de un mundo creado en 7 días, ni en el pecado original, y menos el Arca de Noé, porque sin duda no pude creer que en un barco fueran a caber todos los animales que había visto en los zoológicos, sencillamente la religión no me cupo en la cabeza, como tampoco la idea romántica de un ángel al que le rezábamos en las noches para que nos cuidara en el día, ni tampoco los aburridos sermones de domingo hicieron otra cosa que arrullarme. Para cuando mi madre regresó, 6 meses después de mi llegada, no encontró la católica ferviente que mi abuela esperaba haber convertido durante su ausencia, sino más bien, a una niña que pensaba que su familia estaba un poco “tocada”. Mi madre volvió a abrazarme con su escepticismo y todo volvió a ser “normal”.

Dos años después, mi madre moría de una extraña enfermedad, sin ninguna fe a la cual aferrarse la vi consumirse poco a poco, un día cualquiera mientras veíamos televisión le pregunte por lo que pasaría después de su muerte, sin tacto respondió sobre las cuestiones logísticas del asunto, te quedaras con tal y pascual, terminaras tus estudios y bla bla bla, insistí en la pregunta de qué sucedería con “ella” después de su muerte, sin duda su respuesta salió de sus más profundas convicciones, porque sin pestañear respondió;

-Pues cuando muera mi cuerpo, gracias a los gusanos, se volverá tierra, esa tierra se volverá el sustento de una zanahoria, que posteriormente será alimento para un conejo y así sucesivamente.-

Y fue así como su idea de eternidad fue la pesadilla que me persiguió durante mucho tiempo.

Cuando murió, mi niñez quedó enterrada a su lado, me rondaba la imagen de los gusanos convirtiéndola en tierra, los conejos me asaltaban en la noche, la idea de la muerte no me dejaba dormir, fue ahí cuando envidié a mis compañeros de colegio, los que sin dudarlo me hablaban del paraíso, pero yo lo sabía, no había cielo, ni infierno, solo había tierra, gusanos y conejos.

Curiosamente fue un libro con otro tipo de creencias la que me permitió salir de mis pesadillas, fue todo un bálsamo a mis temores y llegó a mí como un magnifico accidente. Una de las primeras cosas que hice al morir mamá fue acercarme a ella a través de sus libros, quería entender su esencia y devoré su biblioteca como si esto me devolviera a su lado, dejaba los libros en una mesa antes de irme al colegio y volvía a ellos cuando regresaba, al tiempo descubrí un doble marcado de pag, sin decirme nada mi abuela seguía mis pasos a través de los libros que leía, tratando así de entrar en mi silencioso mundo. Ninguna dijo nada, pero esto se convirtió en un ritual de las dos, yo tenía la precaución de dejarle el libro en el lugar “acordado” y no confundir nunca las marcas de dónde íbamos. Un día fue ella la que propuso la lectura, encontré en nuestro sitio algo que me dejo respirar en paz por mucho tiempo, su título era “Muchas vidas, muchos sabios” del doctor Brian Weiss, jefe de psiquiatría del hospital Mount Sinaí de Miami.

Palabra más palabras menos, este libro combinó dos cosas en las que yo quería creer, la ciencia y un mundo después de la muerte, hablaba sobre reencarnación, sobre muertes recordadas, traumas pasados de vida en vida, etc. En su momento esta creencia me devolvió las ganas de vivir ésta supuesta vida, después de ella habían más chances de ser feliz, de equivocarme, en fin, una segunda, tercera y hasta cuarta oportunidad. Y fue así como la idea de la muerte dejo de asaltarme.

Pasaron los años y deje de pensar que el libro fuera ni medianamente real, sigo agradecida con mi abuela por dejarme leerlo y devolverme con él la tranquilidad, aun así sigo pensando que falta demasiado por descubrir como para dar por sentado nada, hay investigaciones recientes que dicen que nuestras neuronas podrían contener algo de memoria heredada, quiere esto decir que podríamos bajo estimulación sacar cosas que vivieron nuestros padres antes de nosotros nacer, aunque esto no explique como recordamos muertes que no pudieron vivir nuestros antepasados, por obvias razones no podríamos haber nacido después de su deceso. Como lo dice el mismo Dawkins, la ciencia esta en perpetuo movimiento y en eso radica su magia.

Obviamente mi caso es extremo, fue una muerte prematura la que me hizo cuestionar mis creencias o la falta de ellas, pero gracias a ello puedo comprender como el miedo podría haberme empujado a una salida fácil, y como la idea del paraíso fue tan tentadora, lo que no me permitió caer en dicho vórtice fue la no naturalización de las ideas un tanto ridículas que les enseñan a los niños durante la primaria, y por lo mismo creo entender porque en las cárceles y hospitales nacen tantos fanáticos, cuando todo ha sido quitado, cuando tus bases son movidas por eventos aleatorios, cuando el dolor escapa a tu control, queda muy adentro la huella de la salida fácil, la religión de la niñez con su explicación sobre lo bueno y lo malo es mucho más sencilla de explicar que el altruismo Darwiniano, es más sencillo creer en un plan divino que nos permita vivir una reclusión o una enfermedad terminal, que asumirnos como dueños de nuestro propio destino.

El mundo sin Dios es aterrador, pero está bajo nuestro único control, el mundo sin paraíso ni infierno, nos deja a nuestro libre albedrío esta única vida, sabiendo que podemos hacer de ella el mismísimo infierno y paraíso. Con ello quiero decir que la responsabilidad de un mundo sin Dios es muchísimo más grande que uno donde él es pensado como el hacedor de cosas, donde somos simples marionetas movidas por hilos imaginarios de una conciencia superior, es un mundo con menos magia, pero sin duda un mundo más nuestro.

Ya por todo lo anterior no puedo tampoco entrar a criticar de manera tan fuerte como lo hace el profesor Dawkins en su documental, no creo que sea necesario ser tan duro con aquellos que deciden creer y resolver así las dudas de sus vidas, el miedo al más allá nos persigue a todos, pero cada quien toma sus propias salidas, ese es su derecho, en eso radica su libre albedrío. Lo malo es hacerlo con los niños, pero sin duda los padres lo hacen porque creen que es lo mejor para ellos, y entro así en arenas movedizas, parte de otro cuento.

jueves, 16 de abril de 2009

¿QUIEN ES EL GENIO?


Mi abuelo fue un hombre curioso, todo en su vida fue novelesco e impredecible, era un médico que un buen día decidió dejar su profesión, familia y fortuna por perseguir un amor en un país demente y que murió lanzando teorías psicológicas sobre los problemas de su familia abandonada, él siempre vio sus errores como fallas genéticas que se han repetido de generación en generación, él jamás acepto ninguna culpa del dolor que al final produjo en mi abuela y sus hijos.

Una de sus increíbles teorías absolutamente incoherente con la que sí lleva ese nombre, es la del “síndrome del niño genio”. Obvio que si lo llamó síndrome es porque tenia varios síntomas, pero esto es algo que me contaron y se me escapan los detalles, que de por sí deben ser bastante divertidos, el punto es que él decía que varios de los integrantes de su familia lo habían padecido. La característica principal es que a pesar de ser genios sus vidas eran un desastre, no lograban alcanzar las metas normales y si las alcanzaban el camino habría sido más raro y tortuoso de lo normal, al final ni siquiera les alcanzaba el cerebro para ser felices y ahí parados …..¿Para que carajos sirve tener CI elevado?

El punto curioso es que él decía que este síndrome era el culpable, era el hecho de haber sido catalogados en su niñez como muy inteligentes, su perdición. Esta es una idea que con los años le he comprado en su totalidad, y es así porque con el diagnostico llega el más grande enemigo del felicidad, la temible prepotencia.

Para poner un ejemplo me gustaría escribir sobre una anécdota de mi infancia, en realidad es de un poco más allá, pues si mal no recuerdo debía tener alrededor de 12 años. Para ese entonces comenzaba bachillerato en un colegio de exigencia académica muy alta, en esos tiempos pasaron en mi vida cambios muy grandes que no vale la pena nombrar, y creo que a raíz de eso, cálculo que de los 10 a los 16 años habré leído el 80% de los libros que hasta ahora me he leído. Paradójicamente mis notas comenzaron a caer estrepitosamente, además mi ortografía no coincidía con mi volumen de lectura, esto despertó algunas sospechas en mi colegio, por lo que mi caso fue transferido a la psicóloga del mismo. Pasé por varias pruebas y al final del mes su veredicto fue un informe en el que se lee:

- CI 127, con problemas ante la autoridad, se necesitan más pruebas para descartar una disgrafía leve.

Interpretación personal: Esta jodida por el “síndrome del niño genio”, aun no sabe nada de la vida, pero como también ha sido picada por el mal de la prepotencia, ha decidido que no le debe poner atención a los maestros, ni respetar sus enseñanzas, ha decido que en vez de prestar atención en clase llevará sus propios libros e irá al ritmo que quiere. Y por si fuera poco, su ortografía y letra serán difíciles de corregir. Aun hoy, con mucha auto-terapia puedo llegar a escribir “vendito” en vez de “bendito”. Jajajaja en fin, lo que si aprendí es a reírme de mis propios horrores.

Resultado: Gracias a mí prepotencia lo que tenia de aventajada lo perdería con el pasar del tiempo, y así fue.

Lo que sucedió a continuación fue uno de los muchos golpes al ego que he tenido, a pesar de lo inteligente que creí ser, mi colegio desistió de educarme, se aburrieron de que mí, y al final del año aconsejaron a mi familia sobre un colegio más apropiado.

Pero pasarían muchos años antes de lograr identificar a mí enemigo, aun hoy tengo días en que lo enfrento, a veces le gano a veces pierdo ante el. Ya no sobresalgo, digamos que en mí no hay nada extraordinario y vivo sometida a un extenuante autocontrol, hay días en que debo morderme el labio para no corregir a los demás, no importa si yo creo que las correcciones se hacen a las personas que de alguna forma se quieren, no todos piensan como yo, y para muchos ser corregidos es odioso y prepotente. Y en la gran mayoría de los casos, es así.

Para ilustrar lo anterior, un ejemplo de hace poco; leí por ahí a alguien que escribió algo que me hizo levantar de la silla, no podía creer la tranquilidad con que había confundido la teoría de Darwin (sin g) con Lamarck, digamos que cualquiera podría confundirlos y más si no se ha estudiado carreras afines a la biología, y mi esfuerzo por no escribir un anónimo fue muy fuerte. Fue mi deseo escribir algo así: caramba que Darwin no dijo que el que tenia frío se adaptó y le salieron pelos, más bien esa fue la teoría que tumbó, lo que decía es que no son los individuos lo que se adaptan, son las especies, es decir que si vives en clima frío y por azar del destino un individuo nace con una mutación de tener más pelos de lo normal, sus genes estarán más adaptados al ambiente y sobrevivirán primando sobre los lampiños, que fijo, se congelarán sin tener tiempo de reproducirse (versión súper, híper resumida).”
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Y es así que después de tanto tiempo luchando conmigo misma, después de darme cuenta que entre más se, más ignorante me descubro, después de entender que soy reemplazable y no siempre reciclable….aun caigo en la estúpida prepotencia.

Para cerrar este cuento, sólo puedo decir que mi abuelo en medio de su excéntrica forma de ver la vida, tenia razón. No sirve de nada llenar el crucigrama del domingo en tiempo record, ni saber anticipadamente las respuestas de “quien quiere ser millonario”, tampoco llenar el sudoku por deporte, ni creer que por haber leído mucho sobre relaciones se sabe tener una, mi familia es una manada de “genios” que nada hicieron con su vida, obvio no todos, por ahí hay muchos que son reconocidos políticos y pensadores, y uno que otro que logró ser feliz. El punto es que no importa cuantos libros leas, ni cuantas revistas de ciencia devores, si no se aprende a respetar a los demás, la vida será un eterno tropiezo, sino aprendemos a callarnos mientras otros hablan, nos perderemos de lo que nos dicen, si miramos con displicencia a los que supuestamente no nos dan la talla, no quedaremos solos, si nos creemos mejores que otros, llegaran a medirnos con la misma vara otros cuantos que nos superarán.


Al final, una sola pregunta, ¿Quién es el genio?....

miércoles, 1 de abril de 2009

NADIE ME QUIERE...TODOS ME ODIAN....

Odio el drama, no me lo aguanto, ni tampoco lo entiendo. No se me hace posible que con tantos problemas de índole real, nos podamos ahogar en minucias tan dementes, no logro entender como se puede salir de casillas por hechos, que de no ser por nuestra momentánea interpretación, serian palomas al pasar.
Me molesta sobre manera el drama, pero hoy por alguna funesta razón del clima, de cuantificar el tiempo perdido, hormonas, la cercanía de mi viaje o por quien sabe que rayos hice un gran drama, lance insultos, llore y patalee, todo por un HP, pero que no se malinterprete, no me refiero a un hombre con madre de dudosa reputación, me refiero a un HP pavilion, un chiquitin que me acompaño en este último año y medio, en el guardaba mi música, parte de mi tesis, mis escritos y uno que otro buen momento.
Hoy sin más... decidió que no volvería a encender, se murió sin previo aviso, sin previa enfermedad, abandonandome, dejándome hecha un lío y llorando como una magdalena, con tacita de té en mano y cantando "nadie me quiere, todos me odian, mejor me como un gusanito"

miércoles, 11 de marzo de 2009

"Bogotá con aires de flamenco"

Bogotá tiene días en que amanece con cierto aire de melancolía, amanece gris con la lluvia caminando desde las montañas. Mañanas que podrían decirse tristes, pero que al mismo tiempo están llenas de una electrizante sensación, mañanas que asocio con un flamenco, uno de esos desgarradores que sacan lagrimas directamente del corazón.
Bogotá tiene mañanas donde su pobreza es más visible, donde los vendedores en los buses se ven más tristes y desamparados, donde el fenómeno del desplazamiento es más innegable, son esos días en que los noticieros dejan de darte risa y pasan a darte una inmensa ira, días donde la frivolidad duele de manera más profunda.

Son esos días donde el mundo se vuelve más mundo, donde salgo de mi cascaron de felicidad aprendida y piso de nuevo tierra, y es así, porque vivir en el cielo te hace perder la perspectiva, te hace perder el motivo de los pasos dados hacia el futuro, pierdes la brújula de la realidad y la remplazas por la brújula de las emociones, a veces engañosas y desmedidas.
Hay que amar esos días tanto cómo a los soleados y risueños, hay que amarlos porque gracias a ellos recordamos los miedos, esos que nos permiten transitar con más cuidado por las arenas movedizas de las verdades negadas, de la Colombia complicada y enredadora, son esos días con sus mañanas húmedas las que te permiten sintonizar tu corazón con el latir de un país que sufre, que tiene hambre, pero que sobre todo tiene rabia.

Hay días en que se me cruzan las emociones, los climas y las nacionalidades, hay días en que Colombia me sabe al flamenco de mi niñez, días donde me pesa la verdad, donde me duele que a otros no les duela, días que me llenan de motivos para bajar de las nubes y comenzar a cambiar de adentro hacia afuera.

martes, 3 de marzo de 2009

ABEJAS!!

Tengo un extraño zubido en la conciencia, hay algo que no me está dejando dormir, aleteos llenos de información que no comprendo.
No logro ubicar su procedencia, no se cómo acallarlo, no logro que esas abejas salgan de mi cabeza.
Podrían ser culpas no resueltas, cosas de las que se no soy absolutamente responsable pero que me duelen como propias, cosas que gracias a mi existencia no lograron seguir con su curso natural; amores inconclusos, tareas no cumplidas, miedos a encuentros y reencuentros futuros.

Todo son suposiciones , me lleno de motivos para tratar de comprender este huequito en el corazón, el dolor reflejo de un dolor ajeno e irremediable.

lunes, 16 de febrero de 2009

¿QUE QUIERO?

Dejar ser tan terca, quiero convencerme de que un error también puede ser malintencionado y que merece un jalón de orejas o un adiós.

Quiero ser más dulce con los dulces y más fuerte con “los otros”, quiero dejar la comprensión sólo para quienes se la merecen.

Quiero reírme más, ya me río mucho, pero pedir más no está de más.

Quiero dormir menos y vivir más lucida, cada vez más lucida.

Quiero más evidencias de eso que dice “a cada quien le llega lo que se merece”, quiero que esas frasecitas de cajón salgan de él y me asalten en la vida.

Quiero más energía para las cosas que la ameritan, quiero dormirme con los proyectos que me destruyen.

Quiero….quiero…..tener más claro lo que quiero.

domingo, 25 de enero de 2009

"RECUPERANDO SIGNIFICADOS"


“Hace unos cuatro años me tatué un Triskel celta en mi tobillo, la idea era conmemorar un momento especial de mi vida, como es lógico, en su momento hice una ardua investigación del significado, pero ahora que el tiempo ha pasado su real significado terminó diluido, a veces cuando lo miro sólo veo un símbolo de unión, y me doy cuenta que ya no se lo que es. Y es por lo mismo que debí volver a investigar sobre su significado original, y bueno, he aquí lo que encontré.”

El triskel, o la espiral (posiblemente el símbolo espiritual más antiguo de la humanidad) son también símbolos estrechamente relacionados a la triqueta, es un símbolo tripartito compuesto de tres círculos y la espiral es un símbolo antiguo relacionado con el sol, la vida y la reencarnación donde el sol describe una espiral en sus movimientos cada tres meses; una espiral triple que representa nueve meses, reforzando la idea del útero (de la madre, de la tierra) como la naturaleza de la energía. El símbolo también hace pensar en la reencarnación que es arrastrada por en una línea continua, haciéndonos pensar en un movimiento continuo del tiempo. Triskeles son símbolos comunes en todo lo Céltico, sobre todo en lo relacionado la Diosa de la Madre (La Tierra) evocando la interrelaciones entre de existencia material - la tierra, el agua, el cielo y sus interrelaciones. Como amuleto o talismán son símbolos protectores, de fuerza y abundancia ya que invoca a las fuerzas ancestrales que funcionan y han seguido funcionando a lo largo de la historia, recibiendo su portador todo lo positivo que simboliza. Símbolo celta con las tres espirales en movimiento representa tres manifestaciones de Dios. En la cultura celta los Druidas eran los únicos que podían portar este símbolo sagrado (Upss, perdonarán el atrevimiento).
Son tres espirales que entran y salen en el círculo representando con estos dos sentidos de giro la dualidad de las fuerzas que están en permanente interacción en la naturaleza y por su número (el tres), el equilibrio. El número de elementos que lo conforman es de de nueve (dos veces tres espirales y tres círculos interiores) más el circulo exterior conforman el diez, el número perfecto. El círculo exterior tiene la doble cualidad de representar la totalidad y al tener inicio y fin es equivalente al uroboro, la serpiente que se muerde la cola y que está en renovación permanente.
Para más antecedentes un trozo de El Libro de los Celtas de Pedro Palao Pons:

"Trískel círculo divino”


El trískel manifiesta el principio y el fin, la eterna evolución y el perpetuo aprendizaje. Dado que representa a las tres espirales en movimiento que no son sino las tres manifestaciones de Dios, ser portador del trískel, es tanto como ser un conductor de Dios. Los druidas, que eran los únicos que podían ostentar el sagrado símbolo de la divinidad, eran pues pequeños dioses andantes, templos vivientes en definitiva que albergaban y portaban sobre su pecho las tres esencias de la divinidad. Pero el trískel no era solamente una forma de llamar al orden o de ostentar el poder. Era una herramienta mágica, religiosa y conductista hacia los mundos ancestrales. Desde el punto de vista mágico el trískel es un talismán y según las leyendas puede obrar la curación quitar la fiebre aliviar heridas (¡A carajo!, sin saberlo me he ahorrado una cantidad de dinero en acetaminofén) y, como no, ser de gran ayuda para conducir a las almas de los difuntos ante la presencia de sus antepasados. Desde el punto de vista espiritual el trískel servía para dar paz de espíritu y estado de ánimo a aquellos que lo tocaban al tiempo que invocaban a sus dioses. El druida ha esperado durante mucho tiempo para tener sobre su pecho este elemento de culto y sabe que con la hoz, la vara, la virita, el caldero y el muérdago forma equipo de trabajo. Desde una perspectiva adivinatoria y trascendental el triskel será la puerta que se abre para entrar en el plano energético de los dioses. Los druidas meditaban mirando al triskel, lo reproducían en sus claros de bosque y lo grababan en las piedras y en las cortezas de los árboles. El trískel les permitía entrar en estados alterados de conciencia. El giro de los brazos rematados con esferas era el detonante capaz de lograr el desapego de lo material alcanzando así la trascendencia. La verdad es que solo hace falta relajarse y observar un triskel para a lograr un estadio de tranquilidad y paz interior (¿todo eso con sólo quitarse el zapato?). Si a todo esto le añadimos la ingesta de determinadas sustancias, seguramente alucinógenas, es muy fácil entender que los druidas viajaban al mundo de los espíritus con sólo ver o tocar su trískel (ha ok…).
Ahora que terminé esta mini investigación miro mi tatuaje con otros ojos, espero ya no olvidar lo que en principio fue su significado y función, aunque también se que las cosas terminan teñidas con el alma y los recuerdos que dichas cosas nos evocan, y es por eso que a veces las cosas que yo veo, no las entiendo sino yo, no las siento sino yo, y no las amo sino yo.


lunes, 19 de enero de 2009

"JUANA, LA REINA LOCA DE AMOR"

hHace poco terminé un libro lleno de información nueva para mí, mucho había oído yo sobre una reina a la que llamaron “Juana la Loca”, pero poco sabia sobre los motivos de su locura e historia, debo admitir que me hallaba muy ignorante sobre la monarquía española, y más allá de corazón-corazón, (patético programa donde se habla hasta de lo que comen los monarcas), no sabia prácticamente nada. Me sorprendieron la cantidad de intrigas y pasiones que en el libro encontré.

Hasta ahora, no había hallado libro alguno que tocara dicho tema de manera entretenida y apasionante. Y creo que parte del problema, tal cómo lo hablé hace poco con un amigo, es que después de la saga de “Los Reyes Malditos”, una avalancha de porno literatura histórica se desato dejando la sensación de ligereza en el tema. Por lo mismo, no se decir el porqué este libro llamó mi atención, posiblemente fue el despertar de mi pasado, cuando recordé que a veces de cariño mi madre me llamaba su “Juana la Loca”.

Lo primero que puedo decir del mismo, es que si yo fuera su autora y hubiera dedicado 10 años de mi vida a la compilación histórica y redacción del mismo, no podría menos que demandar a la editorial, es increíble que hasta yo (cuya ortografía es deplorable dado a mi auto diagnosticada dislexia), me de cuenta de tan obvios errores, a parte de eso, hay párrafos sin justificar y comas donde nada que ver. Dejando eso de lado, es obvio que su autora, Yolanda Scheuber, politóloga argentina, no escatimo tiempo ni recursos en armar una idílica historia de amor que hace vivir en carne propia la Europa de los siglos XV y XVI.

Y si, la historia es de cómo Juana perdió su cordura a causa del amor que sentía por su legitimo esposo, lo cual es rarísimo pues éste le fue escogido cuando ambos eran un par de niños y ¿qué posibilidad hay de encontrar el amor en un matrimonio arreglado?, eso es casi un milagro, es casi mágico que dos personas se logren amar con ese tipo de sentimiento que va más allá del mundo visible, con ese tipo de amor que hace sentir el palpitar del corazón del otro en el propio cuerpo, ese tipo de amor que se encuentra y abraza en los sueños. Y peor aún, que ese amor demente sea igualmente correspondido. Pues es tan raro, que hasta hizo historia.

Y bueno, si se es de los que pueden ignorar errores de ortografía, falta de comas y puntos inexistentes, este es un buen libro, lo califico (dentro de mi sistema) como literatura nocturna ligera, pues es fácil de leer, pero no califica en la diurna pues sigue siendo historia, y los nombres de reyes que se casan con una y después con la otra, que es al mismo tiempo sobrina o prima de la anterior, pueden confundir a cualquiera.